EL CALOR ENCIENDE UNA ALERTA EN EL REGRESO DE LA FóRMULA 1 A SEPANG
La FIA activó el protocolo por riesgo térmico para el Gran Premio de Bahréin que se disputará en Malasia. Las altas temperaturas y la humedad suman una exigencia para los pilotos en un circuito que vuelve al calendario después de nueve años.
Sepang todavía no recibió a los autos en pista, pero el clima ya condiciona la preparación del fin de semana. La Federación Internacional del Automóvil declaró el estado de peligro por calor para el Gran Premio de Bahréin, que se correrá en Malasia, y activó las medidas previstas para proteger a los pilotos ante una competencia de elevada exigencia física.
La decisión se tomó a partir del pronóstico meteorológico para el fin de semana. El protocolo, conocido como “Heat Hazard”, contempla un índice de calor superior a los 31 grados durante la carrera. Ese indicador combina la temperatura con la humedad, una característica que adquiere especial relevancia en Sepang.

El escenario malasio presenta una combinación difícil: altas temperaturas, ambiente húmedo y la posibilidad de lluvias que modifiquen rápidamente las condiciones de pista. Para los equipos, eso implica preparar los autos y las estrategias con un margen de adaptación. Para los pilotos, representa un esfuerzo adicional dentro del habitáculo.
Qué cambia con la alerta
La declaración obliga a los equipos a instalar el sistema de refrigeración destinado al piloto. Este dispositivo permite hacer circular líquido frío por una prenda especial, con el objetivo de aliviar la carga térmica durante la competencia.
Hay una precisión importante: el piloto puede optar por no utilizar esa prenda, pero el resto del sistema debe permanecer instalado en el auto. En ese caso, corresponde agregar medio kilo de lastre en el habitáculo para compensar la diferencia de peso. Por lo tanto, la elección no permite retirar todo el equipo de refrigeración.
La medida forma parte de la respuesta que la categoría comenzó a desarrollar después del Gran Premio de Qatar de 2023, cuando el calor y la humedad pusieron en evidencia la necesidad de reforzar la protección de los corredores.
Un regreso con varios desafíos
La Fórmula 1 vuelve a Sepang por primera vez desde 2017. El circuito recibe esta vez el Gran Premio de Bahréin, reprogramado fuera de su sede habitual por el conflicto en Oriente Medio. El regreso obliga a trabajar con referencias antiguas y con una generación de autos que nunca compitió allí.
En ese contexto, los entrenamientos tendrán un valor especial. Además de encontrar una buena puesta a punto, los equipos deberán comprobar cómo responden sus soluciones de refrigeración y seguir de cerca la evolución del tiempo.
Sepang recupera su lugar en la Fórmula 1 con uno de sus rasgos más conocidos: un clima que también exige preparación y puede influir en el desarrollo de la carrera.
